IDEA
DE ORIGEN:
El Perú tiene un riquísimo patrimonio arqueológico en todo su territorio. En los valles y montañas de la Cordillera de Los Andes las construcciones de piedra desafían la depredación y el paso del tiempo. En la costa, en cambio, las edificaciones con adobes carecen de tal resistencia natural y sufren enormes deterioros que tienden a hacerlas desaparecer, si no median ingentes esfuerzos para su defensa y conservación.
Chan Chan fue la capital del poderoso imperio Chimú (extendido 1.300 kilómetros sobre la costa norte del Perú) que, seis décadas antes de la llegada de los españoles, dirimió con los Incas la existencia de uno u otro dominio. Años de guerra dieron el triunfo al expansionismo incaico.
Frente al mar, al norte de la actual ciudad de Trujillo, Chan Chan, sobre más de 20 kilómetros cuadrados, contiene ciudadelas rectangulares, amuralladas, concebidas y organizadas como pequeños reinos. La bella y funcional arquitectura de estos complejos urbanos, de unas quince manzanas de superficie cada uno, fue construida con abobes.
La Fundación CHAN CHAN se propone generar aportes, pequeños o importantes, que sustenten la eternidad de esta capital imperial.
METODOLOGÍA:
Obtención de fondos de ayuda por subasta o venta de obras artísticas, generadas dentro de la fundación o recepcionadas en ella al mismo fin. La ayuda será entregada a los organismos oficiales de administración de Chan Chan en forma de obras y aportes materiales específicos para su preservación, conservación y reconstrucción .
Ing. Jorge B. Hoyos Ty.