Ya 1909, leía artículos de Miguel de Unamuno, (que en 1902, publicó en Argentina, en la revista "Caras y Caretas" un artículo sobre sus plegados de papel y sobre los plegadores argentinos). Ligia Montoya comenzó con su práctica de plegado o "Papiroflexia", a muy temprana edad, por tal motivo no podemos decir que se inicia en éste arte a partir de conocer al Dr. Solórzano (quien emigró a nuestro país en 1912).
Recibió gran parte de su educación en España, allí finalizó su educación secundaria y continuó en la Universidad de Salamanca, en el mismo tiempo que Unamuno era Rector, fue entonces cuando tiene sus primeras lecciones de plegado de papel, pero con el cierre de las Universidades en España en el año 1936, continuó en Argentina. Sin duda se convirtió en la persona que seguiría los pasos de la tradición de los plegados de Unamuno en el moderno plegado de papel del oeste. En esa época conoce a Gershon Legman y a partir de ello comienza el contacto con otros plegadores.
Entre otras cosas fue excelente dibujante, y siendo joven aún, fue quien diagramó plegados para el libro "Papiroflexia Zoomórfica" del Dr. Solórzano quien después tomó creaciones de Ligia Montoya como propias para ser incluidas en sus publicaciones sin autorización. Pero nada puede alejar a Ligia Montoya de sus creaciones, de sus delicadas flores plegadas, de sus casi reales insectos, de sus pájaros y aves, cuya particularidad fue dada por su dedicada observación de los mismos, dándoles así un total realismo a sus creaciones, y los nombres dados eran típicamente argentinos, como ejemplo podemos citar "el Gallo de Riña" (gallo preparado para pelea, diversión popular argentina desde 1830 entre los gauchos en época de malones, en dichas competencias existían las apuestas y se lo llamó "deporte gauchesco", con el correr de los años fue prohibido en nuestro país por su crueldad, pero aún hoy sigue su práctica clandestina), el "Ñandú pampeano", (más pequeña que el avestruz), también entre sus creaciones se encuentran algunos animales de la zona pampeana, misionera y de las sierras cordobesas. Su forma de plegar tenía un estilo puro, sin necesidad de demasiados dobleces, ni complicaciones, eran simples, sencillos, pero reflejado a la perfección en sus creaciones. La forma de los papeles utilizados por ella iban más allá del cuadrado, también utilizó papeles en forma rectangular, triangular y hexagonal.
Al haber comenzado temprano con el plegado de papel o "papiroflexia" y su diagramación, abordaba temas e intercambiaba ideas con otros plegadores sobre las técnicas de plegado y en 1950 realizó sus creaciones de plegados para la educación en Jardines de Infantes, siguiendo los plegados de Fröebel, esto fue una novedad en nuestro país, pero sus intentos de incorporarlos a la enseñanza en los planes de estudio no fue factible, pero muchos de los seguidores de las enseñanzas de Fröebel, no dudaron en aplicarlo, pero pese a ello el plegado de papel u "origami" no fue difundido en Argentina.
No podemos hablar con certeza de la influencia japonesa en el plegado de papel en Argentina, ya que los educadores argentinos en el año 1864, enseñaban en las escuelas algunos plegados a sus alumnos, podemos si entonces mencionar la influencia española, luego la italiana, introducida por Giordano Lareo, no descartamos que la inmigración japonesa a Argentina a partir de 1945, y dentro de su propia sociedad introdujera el plegado de papel u "origami", dentro de su propio círculo social, pero no en conjunto con plegadores argentinos.
Durante años, Ligia Montoya y Gershon Legman intercambiaron plegados e ideas sobre el plegado de papel, entre ellas la teoría de el plegado"blintz" (es bien conocido que su autor fue Legman) y la posibilidad de usarlo como base. En una de las tantas reuniones, Gershon Legman, le dio una copia a Ligia Montoya de los diagramas del "dragonfly" del Kan no mado, ella fue la primera persona en resolver rápida y perceptivamente el misterio de su realización. En 1958, el intercambio de ideas entre Ligia Montoya, Robert Harbin y Gershon Legman, los lleva a pensar en directivas para establecer un aceptable sistema de bases, procedimientos y simbología. En ese mismo año, fue la primera en ofrecer sus modelos para ser exhibidos en "Cooper Union Museum", pero solamente fueron entre 6 u 8 las creaciones presentadas por ella.
Lillian Oppenheimer, recibió innumerables creaciones de Ligia, sobre flores, insectos y pájaros, por parte de sus familiares cuando ella falleció, la colección se encuentra en el archivo de "Friends of Origami Center", pero unos pocos trabajos fueron publicados en "Origamian", otros por Robert Harbin y Sam Randlett.
Fue miembro honorario del Origami Center, la única de habla hispana, con mucha creatividad, participó de exhibiciones en Estados Unidos, contribuyendo con sus creaciones y su particular estilo. Se podría decir entonces, que Ligia Montoya fue quien introdujo en Argentina y Sudamérica el plegado de papel o papiroflexia con influencia española.
En 1954, se realizó una reunión entre plegadores, y así fue que se encontraron Ligia Montoya con Akira Yoshizawa, para establecer contactos entre el plegado japonés y el hispano (español y sudamericano), resultó de ello, que ambas tradiciones eran totalmente diferentes, y debieron ser consideradas por separado para su análisis y posterior cotejo con las ideas de Lillian Oppenheimer y Robert Harbin. Las grandes distancias y la diferencias culturales entre Argentina, España, Japón, Norte de Europa y Norteamérica, dio como resultado que no hubo influencia de Japón sobre ellas, esto hizo la diferenciación entre el plegado de papel del Este y plegado de papel del Oeste. La tradición hispana, residía principalmente en aprendizaje de plástica y actividad manual en las escuelas, con influencia de Fröebel, con técnicas diferentes a las japonesas. Durante ese mismo año, se abre en Argentina el "Primer Museo de Papiroflexia Argentina" (calle Pueyrredón y Las Heras, Buenos Aires), donde se exponían sus creaciones y la de otros plegadores, el mismo estuvo a cargo del Dr. Solórzano, pero fue cerrado en 1961.En estos tiempos es difícil poder dar más datos, ya que muchos que la conocieron han fallecido, y el resto son simplemente versiones no confirmadas. Entre sus creaciones podemos citar: Montoya's macaw, loro, pelícano, pingüino antártico, ñandú pampeana, puma argentino, gallo de riña, cisne, pez 1, pez 2, ratón, tortuga, ángel, figura de María, de un niño, variación de flores, la Estrella de Belén, diversos pájaros tropicales, la cruz, y muchos más, recordando que muchos por no haber sido registrados o firmados por ella no se los pueden acreditar, salvo bajo un profundo análisis de su técnica de plegado en cada uno de ellos.