Vicente Solórzano Sagredo

A pesar de ser español, nacido en Burgos en 1883 y criado en Valladolid, consideró a la Argentina como su país por adopción, ya que residió en él desde 1912.
De profesión médico, odontólogo, pianista, violinista y por sobre todo el estudioso que creó insospechables proyecciones con sus descubrimientos geométricos, de aquel apasionado quehacer de don Miguel de Unamuno, bautizado por él como "cocotillas".
Dr. Vicente Solórzano Sagredo, en Buenos Aires, 1969.
En una nota al Diario La Nación , Solórzano Sagredo expresaba lo más íntimo de su relación con el origami, papiroflexia para él, haciendo una breve definición de la misma " papiroflexia: una ciencia expresada con los dedos". En la misma expresaba:

" No se si Uds. entenderán esto. Es demasiado complejo. No se trata de simples pajaritas de papel, ni de polemizar si su origen es japonés, chino o alemán. La papiroflexia, denominación y ciencia que me pertenecen, es el arte geométrico de hacer plegados para las papirolas, y la papirolología (no lo olviden, dos veces lo) es el estudio de las papirolas. No hay que confundirla, como ocurre generalmente con la papirología, que es el estudio del papirus.
Sepan entonces, que mi papiroflexia es argentina, que les pertenece a ustedes y a los grandes amigos que aquí tengo, muchos desaparecidos ya, por desdicha. A uno de éstos, Carlos Alberto Leumann, quien hizo un medular y exhaustivo estudio de esta ciencia del plegado del papel, pertenece esta definición "En las papirolas del Dr. Solórzano, que no son el juguete aislado de la pajarita clásica, hay, desde luego, el apoyo para estudiar la geometría de la creación vital"."

Ante las preguntas del periodista, quien hacía incapié en el origen de la papiroflexia, Solórzano Sagredo procedío a dar su opinión :

"En todo caso su origen sería chino o egipcio, pero limitado siempre, durante siglos, a unas cuantas figuras esquemáticas, hasta que surgió el trascendente descubrimiento: mi polígono creador de deltoide, clasificado así de acuerdo con la cuarta letra, delta, del alfabeto griego, y con el cual se puede construir cualquier figura zoomorfa, abriendo extraordinarios horizontes para la indagación zoológica y los problemas metafísicos".

Primeros pasos. Importancia del descubrimiento.

"Tanto Miguel de Unamuno como el pedagogo alemán Fröebel fueron quienes me indujeron a esta gran pasión de mi vida. El español, através de un apéndice de su libro "Amor y pedagogía", titulado "Apuntes para un tratado de cocotología", en el que anuncia que la "ingenua e intrascendente pajarita de papel adquirá ante sus ojos importancia de ciencia exacta y profundidad metafísica", y Fröebel, en función del valioso elemento pedagógico. Pero ambos, partiendo siempre del cuadrado clásico, los mismos que usaron en Oriente los prestidigitadores japoneses para sus funciones públicas, con sus pájaros iluminados que agitaban las alas. Toda la sabiduría oriental y todo el activo ingenio europeo no habián logrado conmover los límites de tres o cuatro esquemáticas figuras. Antes de dar con el polígono deltoide hice miles de ensayos con franciscana paciencia. Las figuras salían tiesas y defectuosas, sobre todo en las patas de los cuadrúpedos, el cuello del cisne y las orejas del caballo."

Pero aquí, en Argentina, donde mi papiroflexia, nacida allá por 1912, a impulsos de amigos entrañables y comprensivos como Martinez Buteler, Pablo Pizzurno, Rosario Vera Peñaloza, Leumann, el profesor Mantevani y otros, aspiro a expandir los conocimientos en forma didáctica.

Antes de marcharse de Argentina, levantó su Museo de Ppiroflexia, que funcionaba desde hacía mucho tiempo en Pueyrredón y Las Heras, por donde desfilaron estudiosos y científicos de todo el mundo. A su primer libro, publicado en 1938, le siguieron una serie de manuales destinados a la pedagogía infantil, fueron alrededor de sesenta y dos publicaciones con tres mil dibujos y doce láminas, posteriormente dos sustanciosos tomos prologados por Ramón Perez de Ayala, Angel Cabrera y Tomás de Lara.

  En sus obras de gran inspiración podemos mencionar "Quijote y Sancho Panza", donde el escudo muestra a las claras la influencia deltoide, germen del descubrimiento geométrico, "Cibeles", considerada su obra maestra, "cisnes y zancudos" comparten el develado secreto del talentoso creador de la papiroflexia, sobre todo en el intrincado problema de resolver la flexibilidad de su cuello, entre otros.

Referencia:
Diario "La Nación" de Buenos Aires. 15 de Junio de 1969.
 

 
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