Con el pasar de los partidos y a fuerza de goles se fue ganando la confianza del técnico y de los hinchas. En su primera temporada con la camiseta de Boca conviritó 8 goles, entre los cuáles se recuerda uno que hizo feliz no sólo a los hinchas de Boca sino también a los de Estudiantes. (ver Días de Gloria Gimnasia 0-Boca 1)

    En el segundo torneo con Boca Palermo se afianzó junto con su ex-rival Guillermo Barros Schelotto y formaron una dupla temible, quizás la mejor de toda Argentina. Conviritó doce goles, pero no fue el máximo artillero del campeonato. Boca no consiguió ganar el título y el técnico Héctor Veira tuvo que dejar su cargo. Llegó Carlos Bianchi (goleador de Velez en la época del '70) y Palermo aprendió mucho de él. El nuevo DT le dio toda su confianza, y él respondió con lo que mejor sabe hacer: goles.