Martín Palermo tuvo que esperar bastante tiempo para festejar un
gol en el circuito privilegiado. El mismo lo concretó en su séptima
representación oficial y después de diez meses y dieciocho
días de su debut con la camiseta rojiblanca. Este hecho particular
se registró el 23 de mayo de 1993 y ese día, Estudiantes
se impuso a San Martín de Tucumán, en La Plata, por 3-0.
Dicho cotejo correspondió a la décimosexta jornada del torneo
Clausura y Palermo anotó su única conquista -de cabeza- a
los 19 minutos del primer tiempo. De esta manera "El Loco" decretaba la
apertura del marcador, mientras que Rubén Oscar Capria completó
la goleada con sendos goles de tiro penal.